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El pasado septiembre la firma nipona Fujifilm sorprendía a la industria del ámbito de la fotografía lanzando al mercado su última, y potente, innovación, la Fujifilm XT-3. La cámara más potente que la marca japonesa tiene en su catálogo, y que ha impactado en la industria como una auténtica revolución.

La XT-3 es una muestra más de la gran polivalencia que la industria de la fotografía está adoptando, capaces de satisfacer las necesidades del público más exigente. Y es que, la XT-3 nace como respuesta a las necesidades que cada vez más usuarios tenían a la hora exigir una gran calidad a la hora de grabar vídeos en cámaras con sensores grandes.

Fujifilm XT-3, un paso más hacia la revolución en fotografía

En una sola frase, probablemente nos encontremos ante la mejor cámara mirrorless orientada a vídeo. Y es precisamente en este punto en el que esta XT-3 es capaz de enamorar a todos los seguidores de la fotografía digital y de la grabación de vídeo.

La XT-3 es la demostración de que Fujifilm ha decidido reforzar su compromiso con el APS-C. De esta manera, renuncia por completo pasarse al full frame. Su objetivo parece muy claro, convertirse en el líder de fabricantes en lo relacionado con los sensores APS-C. En palabras de la propia firma, este formato permite conseguir un equilibrio entre calidad y capacidad que no podríamos conseguir de ningún otro modo.

Si tenemos que destacar un punto en el que la XT-3 ha sido capaz de enamorarnos éste es, sin duda alguna, la velocidad con la que han logrado dotar a esta cámara. Tanto a nivel de disparo como de enfoque, probablemente nos encontremos ante una de las soluciones que hay en el mercado más rápidas de todas las que nos podemos encontrar.

Este hecho se maximiza cuando la tenemos en nuestras manos y conseguimos hacernos con ella. Su capacidad para sorprender se hace todavía más latente cuando nos ponemos a trabajar con ellas. Y es que, a nivel personal, nunca había utilizado algo que sentara tan bien a la hora de disparar.

Manteniendo las formas

Uno de los grandes hándicaps con los que va a tener que luchar esta Fujifilm XT-3 es con su apartado estético. Y es que, a pesar de ser uno de los últimos modelos de la firma, y su gran apuesta para este año, tenemos que entrar mucho al detalle para encontrar alguna diferencia a nivel estético con lo que la firma nos tenía acostumbrados.

Apenas podemos encontrar alguna diferencia. Y es que, pese a que sí que las hay, debemos de buscarlas fijamente para hacernos con ellas. Sin embargo, si la miramos con detenimiento, nos encontramos con un jack de auriculares  o una rueda que permite ajustar las dioptrías de la cámara.

Por tanto, seguimos encontrándonos ante un diseño retro que, de manera silenciosa, continúa mejorando año tras año. La firma nipona sigue fiel a mantenerse fiel a sus principios, con un diseño continuista que no llama la atención.

Con la comodidad en el punto de mira

La XT-3 es capaz de elevar la sensación de comodidad a un nivel superior. Gracia al buen trabajo que los chicos de Fujifilm han realizado, volvemos a encontrarnos ante una cámara en la que la calidad de los materiales, su aspecto estético y su sensación en la mano acaparan toda la atención.

Si nos detenemos a mirar con detalle la cámara, resultará imposible observar algo en el que observemos que no está bien ensamblado. Y si nos vamos al nexo de unión entre funcionalidad y eficacia, probablemente esta Fujifilm esté en lo más alto de la pirámide.

Su comportamiento, cómo no, roza la excelencia

Una vez hemos visto la parte exterior de la cámara y hemos analizado los beneficios que nos puede llegar a proporcionar un aparato de este calibre, es momento de detenernos a observar, punto por punto, cómo es un comportamiento cuando nos decidimos a usarla.

La principal diferencia que encontramos entre esta XT-3 y el resto de la competencia es su velocidad de disparo. Tal y como hemos mencionado en la introducción, seguramente nos encontremos ante una de las cámaras más rápidas que hemos visto nunca. Tanto en fotos simples como a la hora de realizar una ráfaga, su comportamiento es excelente. No encontramos ni rastro del blackout ni nada que pueda perturbar la experiencia de usuario.

Lo cierto es que tener ante nosotros una cámara de estas características ha propiciado que nos encontremos ante una de las soluciones más esperanzadoras a nivel de calidad y velocidad de imagen. Especialmente si eres un usuario que le da importancia a lo relacionado con la velocidad, sin duda, seguramente te encuentres ante una de las pocas opciones que hay en el mercado, por no decir la última, que será capaz de satisfacer todas tus necesidades.

En lo referente al enfoque, seguramente las primeras veces que comiences a enfocar con esta cámara te encuentra con la situación de que no termina de coger bien la calidad que estás buscando. La sensación, las primeras veces, de que no termina de enfocar justamente lo que tú estás mirando puede llegar a convertirse en recurrente. Sin embargo, que esto no te frene a decantarte por ella. Su propio sistema inteligente irá aprendiendo tus pautas de comportamiento, así como tus necesidades, en lo relacionado con el enfoque.

De manera que, tras unas cuantas fotos con ella, enseguida notarás cómo es capaz de elevar la calidad de tus imágenes a un nivel superior.

La conclusión

A modo de conclusión, este Fujifilm XT-3 ha logrado convencernos y superar todas nuestras expectativas. La firma nipona se ha encargado de seguir una línea de desarrollo muy clara en todos sus productos, apostando por la calidad, tanto en su parte interna como externa, y maximizando sus propiedades a un nivel superior.

Si estás buscando una cámara que te permita afrontar todo tipo de experiencias, no lo pienses más. En Duke Fotografía solo trabajamos con el material de la más alta calidad. Capaz de capturar todo lo que se te ocurra. Apuesta por nosotros y haz de tu pasión, tu profesión.

Fotografía de portada © Lukas Korynta

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