La fotografía es una de esas disciplinas que mejor se pueden aprender a base de prueba y error. Por sus características, no hay nada mejor que salir con nuestra cámara a realizar nuestra actividad favorita y ponernos en situación para darnos cuenta de los errores que más solemos cometer. Éste es, sin duda, el primer paso para comenzar nuestra mejora como fotógrafos.

Sin embargo, si no somos profesionales, lo normal es que ni nosotros mismos nos tengamos conciencia de cuáles son estos errores. Por ello, en Duke Fotografía hemos realizado una selección de los 10 errores fotográficos más comunes y las maneras que tenemos de evitarlos, ¿te sientes identificado con alguno?

Los 10 errores fotográficos más comunes

Libera el centro de la imagen

Es, sin duda, el primer error que cometemos a la hora de empezar nuestra carrera en este ámbito. Lo primero que solemos hacer a la hora de fotografiar un objeto o una persona es esforzarnos lo máximo posible para que éstos aparezcan en el centro de la imagen.

Sin embargo, pese a que no todo el mundo lo sabe, esto es un grave error que puede arruinar nuestra foto. En lugar de optar por esta táctica, prueba a colocar al protagonista de la foto en algunos de los puntos fuertes del encuadre.

Enseguida notarás como tus fotos comienzan a tener un mejor aspecto.

Escoge el balance de blancos

La información que le proporcionemos a nuestra cámara sobre el balance de blancos se traducirá en una mejor calidad de la foto en cuestión.

Pese a que lo más común es fiarnos del modo automático, lo cierto es que es probable que nuestra cámara, debido a la falta de información, nos devuelva fotografías con tonos demasiado azules. Para ello, si disparamos en RAW podremos tener el control absoluto sobre el balance de blancos de nuestra cámara.

Escoge bien el punto de interés de la foto

La mejor manera de conseguir que nuestra foto transmita la fuerza que buscamos es escogiendo bien el punto de interés de la fotografía. Para ello, deberemos de tener conciencia de todos los modos de enfoque que tiene nuestra cámara, para asegurarnos de conseguir alcanzar la nitidez que estamos buscando.

El modo automático no es siempre la mejor opción. Invierte tiempo en formarte y aprender todo sobre la cámara que tienes en tus manos. Conseguirás unos resultados como si de un profesional se tratase.

Apuesta por las líneas rectas

Especialmente cuando retratamos paisajes, es importante que los horizontes siempre queden rectos.

Un horizonte que no quede perfectamente encuadrado va a ser la principal prueba de una foto mal hecha. Si conseguimos capturar al línea del horizonte completamente equilibrada, nuestra foto quedará a la altura que se merece.

Evita la sobreexposición

Revisa el histograma tras cada fotografía y evita que las fotografías te resulten especialmente quemadas.

La sobreexposición suele afectar principalmente a los fotógrafos principiantes. Acostúmbrate a revisar siempre la configuración de tu cámara, es uno de los mejores hábitos para evitar todo tipo de errores.

Cuanto más simples, mejor

Pese a que nos empeñamos en intentar captar imágenes repletas de objetos, lo cierto es que es uno de los errores más comunes que podemos cometer.

Las imágenes que más belleza son capaces de transmitir son aquellas que son realmente simples. Por ello, trata de capturar imágenes que no aparezcan muy sobrecargadas de objetos.

Apuesta por la simplicidad y conseguirás resultados asombrosos.

¿Qué hay del fondo?

 

El fondo va a transmitir más que el propio punto de interés de la foto. Pese a que desconocemos lo relacionado con este punto, es importante que evitemos al máximo todo ese tipo de fondos que no van acorde con nuestra fotografía.

Selecciona un buen fondo, que llene de fuerza la foto, pero que no robe protagonismo al objeto que estamos fotografiando.

No hagas fotos sin luz

Si la luz no es la adecuada, el resultado tampoco lo será. El flash, aunque lo creamos, no va a solucionar todos los problemas de luz. Y, cuanto más lo evitemos, mejor.

Trata de conseguir la luz que la foto se merece. Y, si no la tienes en ese mismo momento, espera hasta conseguirla. No te precipites si no tienes la luz suficiente, con paciencia conseguirás una foto a la altura de la idea que tienes en la cabeza.

Acierta con la distancia

Los objetos demasiado cercanos es posible que salgan desenfocadas, los que están muy lejos pueden no devolver todos los detalles que queremos encontrar en ellos.

En fotografía, no existe una distancia perfecta y universal para hacer una foto, pues dependerá de lo que queramos capturar. Por ello, es importante que probemos hasta conseguir el resultado que estamos buscando.

Podemos tener frente a nosotros un escenario de ensueño que, si no tenemos la suficiente paciencia para identificar la distancia perfecta, no vamos a ser capaces de capturar ese momento.

Ruido

En fotografía, el término ruido hace referencia a todos esos objetos capaces de manchar la imagen.

Es especialmente significativo por la noche, cuando las condiciones lumínicas no son las mejores para capturar ningún escenario.

Si conseguimos prestar atención a estos pequeños detalles, conseguiremos que nuestras fotografías queden de película. Para ello, es muy importante que conozcamos a la perfección las características de nuestra cámara y que tengamos el tiempo suficiente como para pasar horas con ella.

Sigue estos consejos y haz que tus fotografías hablen por ti.

 

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